A la entrada del municipio, se levanta el Monumento al Campesino, un símbolo profundo de identidad y gratitud. Esta escultura, reconocida por toda la comunidad guamuna, honra a las mujeres y hombres que, con sus manos y su trabajo diario, han forjado la historia agrícola del territorio.
Más que un punto de referencia, el monumento es un recordatorio vivo de la cultura que sostiene al Guamo: la del campo, la del esfuerzo silencioso, la de la cosecha que alimenta a toda una región. Su presencia celebra la tradición campesina que ha hecho posible el desarrollo económico y cultural del municipio; una tradición que perdura en los cultivos, en las costumbres y en la esencia de su gente.
Quien llega al Guamo encuentra en esta obra una bienvenida cálida, un mensaje claro: aquí se respeta la tierra, se honra el oficio campesino y se reconoce el valor de quienes han labrado el pasado y siguen cultivando el futuro. Es un lugar perfecto para detenerse, contemplar y sentir el espíritu auténtico de esta tierra tolimense.
Fuente consultada: Política Pública de Turismo de Guamo, Tolima 2022–2032.